lunes, junio 19, 2006

Tomorrow in the battle...

"Tal vez ahora, al contarlo me dé la risa. Pero no lo creo porque mi muerta no habita en el pasado desde hace mucho ni fue poderosa ni una enemiga, y sin duda tampoco puedo decir que fuera una desconocida, aunque supiera poco acerca de ella cuando murió en mis brazos - ahora sé más, en cambio-. Fue una suerte que aun no estuviera desnuda, o no del todo, estábamos justamente en el proceso de desvestirnos, el uno al otro como suele suceder la primera vez que eso sucede, esto es, en las noches inaugurales que cobran la apariencia de lo imprevisto, o que se fingen impremeditadas para dejar el pudor a salvo y poder tener luego una sensación de inevitabilidad, y así desechar la culpa posible, la gente cree en la predestinación y en la intervención del hado, cuando le conviene. Como si todo el mundo tuviera interés en decir, 'Yo no lo busqué, yo no lo quise' , cuando las cosas salen mal o deprimen, o se arrepiente uno, o resulta que se hizo daño.

Yo no lo busqué ni lo quise, debería decir yo ahora que sé que ella ha muerto, y que murió inoportunamente entre mis brazos sin conocerme apenas- inmerecidamente, no me tocaba estar a su lado-.

Nadie me creería si lo dijera, lo cual, sin embargo, no importa mucho, ya que soy yo quien está contando, y se me escucha o no se me escucha."

(Javier Marías. 'Mañana en la batalla, piensa en mi')

miércoles, mayo 31, 2006

Donde olvides el sol, donde pierdas la vida
cuando grites a un dios que no quiere encontrarte
Donde yace el dolor y una voz escondida
cuando hiberne el calor, cuando no quede nadie.

Cuando escape tu olor, cuando sienta la herida
cuando entiendas el fuego, cuando hierva la sangre
volveré a recoger cada hora prohibida
en un parque sin luz, una noche sin aire.

jueves, noviembre 24, 2005

(...)

Y cuando ella me hable
de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,
recordaré
estrellas que no vi, que ella miraba,
y nieve que nevaba allá en su cielo.

Con la extraña delicia de acordarse
de haber tocado lo que no toqué
sino con esas manos que no alcanzo
a coger con las mías, tan distantes.

Y todo enajenado podrá el cuerpo
descansar, quieto, muerto ya. Morirse
en la alta confianza
de que este vivir mío no era sólo
mi vivir: era el nuestro.

Y que me vive
otro ser por detrás de la no muerte.

Pedro Salinas

sábado, noviembre 19, 2005

Habla Peter Pan... Por Fernando Savater

(...)

¡Ay, Wendy, que yo sólo quería enseñarte a volar, hablarte de los piratas, indios y fieras de Nunca Jamás, y aquí me tienes, dándote una lección de metafísica sobre el problema del tiempo! Pero no decaigas, niña mía: subamos, subamos...

Déjame que te hable del capitán Garfio, aunque no sea más que para amenizar nuestra travesía hacia Nunca Jamás. A Garfio, que es un buen pirata, es decir, muy malo, traidor, ostentoso, fanfarrón y ávido de lo ajeno, a Garfio le persigue eternamente un cocodrilo. Ese bicho le comió una vez el brazo izquierdo, con reloj y todo, y le supo tan bueno que ya no piensa más que en comerse el resto. Pero el tic-tac del reloj tragado advierte a Garfio de que su enemigo se acerca : vive huyendo, el pobre, de ese reloj que pretende devorarle y un día u otro lo conseguirá. A mí me pasa lo mismo, ¿no te das cuenta?

Garfio y yo somos hermanos de cocodrilo, o, si prefieres, lloramos las mismas lágrimas cocodrilescas cuando oímos el sonido de un reloj. El día que nos despertemos -el día que el cocodrilo nos alcance- vamos a resultar hermanos Garfio y yo, ya lo verás; hermanos de cocodrilo y de Nunca Jamás, hermanos de princesa india raptada, hermanos de ocio y de aventura, hermanos improductivos, rapaces, audaces, ligeros, volubles, superfluos...

Nadie entiende a Garfio como yo le entiendo y nadie me entiende como me comprende él: por eso somos enemigos mortales, ya que también el odio es una forma de parentesco y no la menos noble, a fe mía.

¿Me preguntas cuál es el cocodrilo que lleva el reloj amenazador de mi tiempo en su panza? Por favor, Wendy, desde hace rato no te hablo de otra cosa: tú eres el cocodrilo que sigue mi rastro por los caribes de Nunca Jamás, tú eres el cronómetro que envenena la eternidad inverosímil de la que me reclamo, tú eres la aliada de lo que va a desterrarme a la madurez... ¡mi dulce, anhelosa y anhelada, mi fugaz Wendy!

Fernando Savater - Criaturas del Aire

domingo, agosto 14, 2005

Ese maldito yo...

Y así, a las 3.20 de la mañana, entre un libro de aforismos de Cioran encuentro de nuevo a mi compañero de vigilia... el insomnio.

Y dice...

"Los animales, al parecer, no conocen el insomnio. Si se les impidiera dormir durante un par de semanas, su naturaleza y su comportamiento cambiarían radicalmente. Experimentarían sensaciones desconocidas hasta entonces, sensaciones que creemos de exclusiva propiedad nuestra.

Desequilibremos al reino animal, si queremos que nos alcance y nos reemplace."

Ese tipo de aforismo que sólo resulta efectivo de madrugada tras un día en el que, haciendo gala de la irracionalidad que nos caracteriza a nosotros, seres humanos... fuegos intencionados (al menos eso creen hasta el momento, veremos en el periódico mañana...) han arrasado parte del monte que rodea Vigo...

La falta de conciencia que nos llevará a nuestra propia destrucción...

fuego-NO

domingo, junio 12, 2005

Gotas de luna

Una cancioncilla que fui inventando con la guitarra.. Sugerencias, Am F G F G C, Am F G F G Em o C F G F G.


Comprender que nada es tan malo
si tú sostienes mis manos
si tú sostienes mi mano.

Comprender que el futuro ha vuelto
a poner color en mis ojos
a despertarme después de muerto.

Estribillo:
Voy, quizá, a limpiarme en el aire
de este polvo de estrellas
a correr detrás de golondrinas
y aprender a vivir con ellas.

Descubrirte en el fondo del vaso
dormir al raso a tu lado
en almohadas de espigas.

Sin mentiras limpiar las heridas
mojarnos con las gotas de plata
que nos llorará la luna.

Estribillo:
Voy, quizá, a limpiarme en el aire
de este polvo de estrellas
a correr detrás de golondrinas
y aprender a vivir con ellas.

(bis)

El cielo aún tenía
un color vainilla
y sonreía...

Olas que no querían
llegar nunca
a la orilla.

martes, junio 07, 2005

Quizás...

"Quizás la libertad no te espere en una huida constante -le dice- . A través de las calles, de la gente.

Quizás radique en no esperar más aceptación que la de tu conciencia o tu estómago.

En apedrear cada uno de los espejos en los que necesites reconocerte, y no buscar más imagen de tu corazón que las que te ofrezcan los charcos del camino.

O en gritarle a las farolas, esperando respuestas que nadie puede darte.

O en correr en pleno invierno en busca de un verano que no llega. O de un universo paralelo en el que siempre sea primavera.


Quizás la encuentres al trepar a cada árbol en busca de un horizonte nuevo, sabiendo que no vuelves a ser niño, sino que jamás has podido dejar de serlo.

Sabiendo que nadie podrá arrebatarte lo que más deseas.

Sabiendo que no habrá dolor que logre destruirte eternamente.

baby

Quizás la halles en el lugar más inseguro donde parar y descansar al fin. Para así, confiando en la oscuridad de la noche, aullar de dolor por cada pérdida para aprender a soñar sin ellas.

Un lugar en el que espantar cada furia existencial.

Bajo el que enterrar esta necesidad irracional de comprenderlo todo. "



---- x ----


Él sonríe y piensa "pobre ilusa".

Ella se levanta y mientras se dirige hacia la puerta, lo mira por última vez pensando... "pobre infeliz".

domingo, mayo 08, 2005

Bajo la lluvia

Esta madrugada, al despertar,
te busqué, a ti, nadie,
para seguirte los pasos.

Te reclamé, a ti,
que no tienes rostro,
ni nombre,
ni techo asignado.

Grité en la distancia,
desde la sombra,
bajo la lluvia,
y no contestaste.

Entonces me vi
tiritando tras cada esquina,
sobre los charcos...

farolas

y supe que no era la lluvia,
sino yo,
la que estaba llorando.

No era a ti, nadie,
sino a mi,
a quien seguía buscando...

viernes, mayo 06, 2005

Ruinas

Como había sido previsto, esta mañana -a la hora que hizo setenta y dos- los primeros rayos de luz se han abierto paso entre las nubes espesas de polvo que flotaban en el aire. En mis sueños, noches antes, imaginaba que el aire se teñiría de un rojo negruzco, acusador, pero la sangre de la humanidad es una lágrima en el mar comparada con las cenizas de un mundo que se derrumba.
Durante los últimos meses el planeta ha sido el escenario de una pelea de gallos, un espectáculo sin público, del que sólo unos pocos conocíamos el sentido secreto. Desde detrás de estas ventana he preparado y esperado pacientemente la culminación, el exterminio final de la enfermedad y también el enfermo.
Una copia de cada libro ha sido salvada de este diluvio de las llamas, quedarán encerrados en la biblioteca para siempre, olvidados para siempre. Por fin el mundo es un niño de nuevo, la historia acaba de nacer y hay todo un planeta por construir.
Nuestros descendientes serán los hijos de este primer amanecer.

martes, mayo 03, 2005

Entre muñecas

Hoy puedo engañaros a todos.

Haceros que creer
que ya nada me importa.
Que ya no me queda nada.

Quizás que tengo confianza
en un futuro que no llega.

Hoy me esconderé tras mis muñecas
y fingiré ser todavía niña.
Y lloraré,
gritaré,
para que me dejen seguir siéndolo.

crying_girl

Hoy me inventaré infinitas veces
y no sabréis encontrarme en ninguna.
Porque ya no puedo ser la niña,
porque aún no he asumido ser adulta,
porque ya no sé hacia donde camino...

y por eso hoy puedo
engañaros,
burlaros a todos.

Porque me he perdido.

maskerade

(Crisis existencial mientras preparo el examen global de física... XD)

sábado, abril 30, 2005

Perdida entre apuntes y apuntes de Nietzsche... este eterno retorno....

Realmente es el eterno retorno...
y yo inmersa en esta fobia eterna a perpetuarme.

Realmente fue en este eterno retorno...
en el que conocí un fututo incierto,
que algún día haré mío.

Por eso, aquí me asustas,
superhombre...
donde me niegas como bestia
en una realidad hostil.

En este incierto eterno retorno,
donde te busco,
te busco...
y no te encuentro.

nietzsche

martes, abril 26, 2005

Sabina, sabina...

sabina - hombre del traje gris

"...pero, ¿quién me ha robado el mes de Abril?...
...¿cómo pudo, sucederme a mí?..."

sabina_joaquin

sábado, abril 23, 2005

Tango

Acabo de encontrar un relato que escribí hace años, a los catorce, poco después de la muerte de mi abuelo. Me impactó mucho después de tanto tiempo, sobre todo por tener la impresión de no haberlo escrito yo, de no haberlo vivido. Sólo voy a dejar aquí un trocito muy pequeño, pero que refleja el momento, la única imagen que ahora me queda.

Tango couple

A los catorce años, asistí a la coda final de una danza de hiel. Las notas que entonces la dibujaron, las esparce ya el viento, más allá de los confines del horizonte, junto a las cenizas de mi abuelo.

Pero un fogonazo fotográfico guardó, silencioso, la despedida; la ira del momento.

Le recuerdo, suplicando clemencia a un Dios en el que no creía, mientras le observábamos desde un rincón de la habitación.

Y al fin, la muerte se posó sobre su cuerpo marchito.

Me acerqué a su pecho y la oí. Llegó marcando un tango.

Un tango de luz y rabia contenida; dolor y enfermedad. Un tango bailado a contratiempo, sin prisas, mientras la vida, en un último suspiro besaba su frente, poco antes de huir de puntillas.

Un violín fue el único que, ahogándose en su propio llanto desgarró el viento, desatando pasión y furia.... Arañó el silencio ... mientras narraba la historia de una vida de acero, de una lucha contra la vida misma, a la que rechazó por hipocondría...

Congeló el aire en coda final, derramando una gota del vals, que era el corazón de mi abuela; a diferencia de la muerte, que era tango.

Violin Rosa

viernes, abril 22, 2005

..."And I know that there is wisdom"...

Hoy camino y abro los ojos,
un segundo,
casi nada.

Un espejismo me saluda
desde lo alto del centro comercial.
Un ángel inaccesible,
un esqueleto nauseabundo...

Y, de repente,
adquiero la lucidez que siempre quise.

¿Así que esto es
en lo que debo convertirme?

¿Así que esto es
lo que espero de mí?

Una sílfide invisible,
una mujer inexistente
un rostro,
un abdomen,
una sonrisa artificial e interminable...

daughter+anorexia
¿Así que esto es
lo único que puedo ofrecer?

Y te recuerdo con tristeza,
a ti, que no comías,
mientras mueren de hambres
tantas niñas a lo lejos.

Mi no-yo
mi niña bulímica...
sangre de mi sangre,
porque sabes cómo te siento.

Y aquí sigues,
mi hermana,
mi amiga, mi anti-yo...
mi negación más flagrante.

girl_crying

Aquí te busco y te veo
como puente a cada transmundo
huyendo hoy y siempre
de lo que quise
queríamos
y querían
que fueras...

La irreal soy yo,
y tú, imagen infinita...

Girl In Mirror

(Este poema, o lo que sea, es para tantas amigas que saben que una mujer es algo más que una talla, que un cuerpo... :**)

jueves, abril 21, 2005

¿Poema palindrómico 2...?

Aquí de nuevo... con el poema modificado :) Suena peor, eso sí... pero por fin es palindrómico... :)

Este ya no pretende tener ningun tipo de sentido (se lo buscaré, se lo buscaré...:) )... Supongo que simplemente, cuando descubrimos que de nada sirve desangrarnos en una lucha contra lo insalvable, nos limitamos a desear aprovechar el poco tiempo que nos queda... jugando con los pequeños detalles... con la palabra.

Es olor a caro, lo sé...
Son ramas, arte tras amarnos
Son ríos, arte tras oírnos
Luz a la sal azul.
Luto de rapada pared o tul

(La otra opción era... "Es olor avaro, lo sé"... pero suena peor, verdad?)

Me gusta más el primero... Lo dejo aquí, en un link.

miércoles, abril 13, 2005

Una de Bertolt Brecht

"Instruido por impacientes maestros, el pobre oye
que éste es el mejor de los mundos, y que la gotera
del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona.

Verdaderamente, le es difícil dudar de este mundo.
Bañado en sudor, se curva el hombre construyendo la casa
en que no ha de vivir.

Pero también suda a mares el hombre que construye su
propia casa. Son los irreflexivos los que nunca dudan.
Su digestión es espléndida, su juicio infalible.
No creen en los hechos, sólo creen en sí mismos. Si llega el caso,
son los hechos los que tienen que creer. Tienen
ilimitada paciencia consigo mismos. Los argumentos
los escuchan con oídos de espía.

Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,
están los reflexivos, que nunca actúan.
No dudan para llegar a la decisión, sino
Para eludir la decisión. Las cabezas
sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave
advierten contra el agua a los pasajeros de naves
hundiéndose.

Bajo el hacha del asesino,
se preguntan si acaso el asesino no es un hombre también.
Tras observar, refunfuñando,
que el asunto no está del todo claro, se van a la cama.
Su actividad consiste en vacilar.
Su frase favorita es: "No está listo para sentencia".
Por eso, si alabáis la duda,
No alabéis, naturalmente,
la duda que es desesperación.

¿De qué le sirve poder dudar
a quien no puede decidirse?
Puede actuar equivocadamente
quien se contenta con razones demasiado escasas,
pero quedará inactivo ante el peligro
quien necesite demasiadas.
Tú, que eres un dirigente, no olvides
que lo eres porque has dudado de los dirigentes.
Permite, por tanto, a los dirigidos
dudar."

Bertolt Brecht

lunes, abril 11, 2005

La ultima sesion

Pasa el celuloide, el protagonista toma otra vez el camino equivocado. Caerá mil veces más y remendará el error otras tantas, justo en el momento exacto para salvar al mundo. La cinta llegará a su fin y esperará semanas, tal vez meses, a que otras manos la pongan en el proyector. Volver a nacer y vivir las mismas cosas, pasar miedo en las mismas situaciones, luchar hasta el último beso del happy end. Y sin embargo cada vez que las vive vuelven a ser auténticas para él.
Pero en una de esas películas, los personajes ven una película. Y cuando acaba, la cinta vuelve a la estantería a esperar a ser rebobinada y vista de nuevo. Esa película te tiene por personaje, su carrete se extiende a la edad del universo, donde ocupas un ridículo fotograma, y te atreves a sentirte vivo, y te atreves a imaginar un cielo. Pero no es la primera vez que lo sientes, ni la primera vez que lo imaginas. Ignoras, feliz, que esa cinta también será rebobinada, para ser proyectada mil veces en una sala de cine vacía, donde nadie ríe los chistes ni hay palomitas por el suelo.

...

Y entonces te planteas que hasta un susurro... es el asesino del silencio.

Lago de medianoche

- Por lo que sabemos -me contaba,- no es un mar. Este agua es dulce, más clara incluso que la de un pequeño lago. Al principio creímos que podríamos no ser los primeros que dábamos con él, puesto que algunos metros por debajo de la superficie había un suelo perfectamente liso de piedra, que se prolongaba más allá de donde uno podría llegar nadando. Sin altibajos, sin fallos. Una obra perfecta y sin sentido que parecía no tener final.
» Comprenderás que esto intrigó extraordinariamente a muchos exploradores y curiosos. Pronto estuvo lista la primera expedición que intentaría encontrar la otra orilla, a bordo de una embarcación pequeña y ligera de forma que no rozase con el fondo. Después de cinco días volvieron igual que se habían ido. Contaron, no sé si sorprendidos o decepcionados, que después de cientos de millas nada cambiaba. El mismo agua con el mismo sabor, apenas el fondo había bajado la altura de un par de hombres.
- Luego, se descartó la posibilidad de que el lago hubiera sido creado por el hombre
- Al contrario. Los que fueron después se dieron cuenta de que el nivel del suelo no descendía poco a poco, sino que al cabo de muchas millas uno se encontraba pequeños escalones en los que el fondo descendía. Y no sólo eso. Cada uno parecía estar más cerca del siguiente, y bajar más distancia que el anterior. Se llegó a pensar que en algún punto todos ellos se amontonarían, dando lugar a un agujero o un nivel inferior imposible de rebasar. Como ves, sabemos bien poco de esta masa de agua misteriosa.
En la orilla del lago lancé mi mirada al horizonte una vez más. Me sentía como un niño intentando alcanzar un dulce escondido demasiado alto en las estanterías, podía ver que estaba ahí pero jamás llegaría a tener en mis manos un secreto tan bien guardado.
Y recordé las leyendas, la estructura que se escondía en el fondo, de donde los barcos jamás volvían, donde los escalones bajaban definiendo un círculo perfecto. Recordé la casa circular que se erguía desde el fondo y me imaginé paseando en la medianoche eterna por sus pasillos más exteriores, donde el tiempo no pasaba y los suelos se inclinaban hacia los círculos interiores, donde los invitados bailaban como si nada más importase. Alguna vez una mujer hermosa te invitaba a adentrarte en busca del centro de la casa. Y cada puerta atravesada en dirección al centro era un paisaje nuevo que te hacía odiar el anterior, un viaje del que nadie regresaba, un hogar donde los hombres viejos escogían no morir. Así me perdía yo en mi imaginación, buscando siempre un centro del mundo que no alcanzaría.
- Puede que alguien descubriese una luz tan potente que cegase los ojos de los mortales-, concluí-. Y decidiera ocultarla bajo un mar sin fondo...

El despertar...

Te despiertas y ves la almohada manchada,
son rosas morenas
estallidos de pólvora,
tu vida que fluye y se escapa
y, una vez más,
no te has dado ni cuenta.

Te despiertas y sientes un vacío terrible,
sabes que no puedes respirar
pero esta vez ya no importa.

Miras la almohada de nuevo,
y en ella, ves la sangre que te da la vida,
y ti misma reflejada
en un mar intermitente,
inabarcable...

Entonces no lloras, no sollozas
siquiera...
Un único pensamiento te cruza la mente,
estúpido, terriblemente infantil.

No cesas de preguntarte,
ahora, mientras te ahogas,
mientras te ves corriendo como una niña,
muy despacio,
cómo no te habías dado cuenta antes
de que la vida realmente tenía un sentido.

Ahora, mientras el mundo parece
algo redondo y caliente, como tus lágrimas,
que arañan el río turbio del recuerdo
por la inmensidad roja de tu almohada.

domingo, abril 10, 2005

...

Supongo que tienen razón los que opinan que hay que ser infeliz... o al menos sentir en mayor o menor medida el dolor de la conciencia para crear un poema, para dar forma a un verso y llenar el vacío que la realidad no logra ocupar...

Será por eso por lo que últimamente no logro escribir poemas... porque me siento tan radiante que no hay dolor que se atreva a arrancarme las entrañas, y mis vísceras son hoy tan fuertes tras meses de duro ejercicio que pocas cosas lograrán quebrantarme...

Y sin embargo, me encantaría poder volver a escribir un poema...

viernes, abril 08, 2005

La estacion

El primer tren de la mañana llegaría en algunos minutos, pero hoy en la estación el ambiente era distinto. Desentonaba como un acorde errado, sin dejar de llamar la atención.
Los desconocidos no callaban mirando al suelo. Los niños no se frotaban los ojos cansados. Nadie miraba el reloj impaciente, implorando puntualidad a la vía que se perdía en la niebla. Entre los presentes no había ningún rostro familiar, la chica joven que buscaba trabajo no debía haberse despertado a tiempo, quizá aquel señor mayor de traje marrón se hubiera jubilado justo ayer. Ninguna de aquellas personas a las que a fuerza de ver cada mañana ya contaba entre mis de seres queridos, a pesar de no haberlos conocido nunca, ninguno de mis secretos amigos cuyas historias había imaginado estaba allí.
En su lugar, el andén se llenaba de nuevos desconocidos que hablaban con confianza, como una gran familia. Vestían ropa de colores brillantes, había desde niños a ancianos y todos tenían alguna historia que contar. Curiosa ocasión para vestir de negro, pensé. Me acerqué, nadie pareció notar que había llegado. Pasé entre una pareja que hablaba, les pregunté -estúpida excusa- si podían decirme la hora, pero actuaban como si ni siquiera me hubieran visto. Soy invisible, pensé, el único que no tiene nada que contar.
Pero una frase en el aire llamó mi atención -primera gota de lluvia,- como si antes que de otro hubiera sido mía. Y otra frase más. Escuchando con atención empecé a notar, todo lo que aquellas personas decían había pertenecido a mi alguna vez, los cuentos, los haikus, las ocurrencias que no pude atrapar en un papel, las dedicatorias que no hice en los libros que no regalé. Todas estaban allí esta mañana, y cada una tenía un cuerpo y una cara. Los hijos que nunca tuve, pensé. Sus miradas estaban tan vacías que daban pena, eran seres incompletos, y en el fondo de mi ser sentí pena por no haberles dado la capacidad de inventar. Sus labios musitaban una y otra vez las historias, sin escucharse unos a otros.
El tren ya iba cortando la niebla, aunque su ruido era amortiguado por el murmullo incesante. Entonces lo vi, el único distinto. Vestía de blanco, un niño de apenas cinco años me observaba con sus ojos grandes de la mano de su madre. Él no repetía ninguna historia, fijaba su mirada en mí, me sonreía como si pudiera leerme el pensamiento. Y lo vi subir a ese tren, siempre cogido de la mano, con todos los demás. Las puertas se cerraron y el misterioso tren se confundió con la niebla de nuevo. Los relojes aún marcaban la misma hora, y la estación seguía vacía.

jueves, abril 07, 2005

Versos noctámbulos

Te conocí cuando aún no tenías forma
Cuando los remolinos hacían de tu pelo, su casa
Cuando me escribías poemas de amor,
sabiendo que amabas a otra.
Cuando sugerías que era única,
Para hacerme desear serlo.

Te deduje como a una hipótesis,
Te conocí como a cualquier palabra nueva
Te utilicé como espada,
Y me corté la cabeza.
Te reservé como as,
Y me eché un farol contra mí misma.

Te conocí cuando la nada,
era todavía mi única amiga imaginaria
Ahora me persigue,
Como todas las cosas sin nombre,
Como el propio deseo,
Que junto a la lucidez, es mi único aliado.

Ahora desearía que la vida
Me llevara con ella,
Más allá de donde el olvido nos convierte
En luces de un día.

Más allá,
Mucho más lejos de donde las sombras
Nos confunden con las luciérnagas
Que las crearon
Cualquier noche de verano.

viernes, abril 01, 2005

Argumentum ornithologicum

Encontré por ahí este texto de Jorge Luis Borges (extraído de "El Hacedor").
Un caramelo para darle vueltas y vueltas...
 

"Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi.
¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuantos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe."

jueves, marzo 31, 2005

Suspiros circulares

Este poema surgió de la lectura acerca del problema de la cuadratura del círculo... El motivo? La angustia que provoca tanto lo incomprensible como toda verdad irrevocable e innegablemente ... lógica.

Miro esta máquina de café,
torva, rexia,
como se mira ó absurdo,
á magnánima xenerosidade do imposíbel,
que facilita a busca dun significado sinxelo
para negar a súa cordura.

A cadratura do círculo.
A venerabilidade intrínseca,
asustadiza e omnipresente
de pi,
montruo vernáculo.
Cor que aldraxa os soños dos cegos.

Amado pi,
monstruo vernáculo derrocado
érguete sobre as túas miserias,
sobre as cinzas,
e proclámate vencedor,
sabéndote dictador benévolo
dun imperio sen sol
onde a lóxica non precisa máis manifesto
que as bágoas dese círculo que morreu
soñando ser cadrado.

Llanto de un héroe...

Fernando Savater. Un gran ensayista, desde mi punto de vista... Así, en su libro "Despierta y lee" comprende a uno de los grandes iconos de Hollywood... King Kong, en su búsqueda del amor vedado.


"...Sólo viajó una vez en su vida, pero hizo el único viaje que cuenta: el que tiene como meta reunirnos con lo que amamos. De ese viaje no suele volverse, pero eso es lo que menos importa. Frente a la multitud de mirones que rugía, él también rugió su deseo inmenso y rompió sus cadenas; para que ella, sin cadenas de otros, le encadenase mejor... Por fin allá arriba descubrió que ningún rascacielos, por alto que sea, llega verdaderamente al cielo... Así, yo imagino feliz a King Kong mientras caía desde el Empire State, porque esos malvados amores que matan son los únicos que hacen de veras vivir..."

Si Dios fuera mujer - Mario Benedetti

"¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia."

Mario Benedetti

miércoles, marzo 30, 2005

Diario de un aeronautico II

Mi psicólogo ya me lo dijo, "debes aprender a autovalorarte". Un flashback de aquellas tutorías de álgebra lineal me hizo comprender por fin.
Debía determinarme -restándome lambda veces la identidad, claro- y hacer frente a mis problemas, seguro que una vez diagonalizados todo parecería más sencillo. Incluso trivial. 

Cientos de ideas describían órbitas keplerianas alrededor de mi cabeza en los difíciles días de febrero. Recuerdo que un día, mientras me comía un cilindro de paraboloides hiperbólicos sabor paprika al subir las escaleras, tropecé y rodé con deslizamiento con la dirección inicial y sentido opuesto. Todos se rieron de mí, un demonio se apareció a menos pi medios radianes de mí diciendo "¡acaba con ellos!", y un ángel a pi medios me suplicaba paciencia. Y fue entonces cuando la vi.

Una observadora no inercial medía mi posición a 10+-0,5m de distancia, los vectores de nuestras miradas coincidieron instantáneamente, y el mundo se detuvo. Pude comprobar la dilatación del tiempo, se acortó la distancia que nos separaba y en aquel diferencial de t todo tenía sentido: Los alumnos de primero aprobaban los parciales, Sanmartín aprendió a desplegar amarras, en el CERN se descubría un gravitón, aquel treintañero terminaba su proyecto, los mercados alcanzaban su equilibrio y alguien hallaba la primitiva de la campana de Gauss.

Por Burgos que era bella, de una belleza fractal. Cuanto más la examinaba, más compleja y perfecta me parecía, y hallaba nuevos detalles en ese aerodinámico fuselaje que no admitía errores, digno del mejor equipo de EADS. Su magnetismo me hacía vibrar con oscilaciones forzadas, noté que comenzaron a coincidir con mi frecuencia propia y pronto empecé a autoexcitarme de manera violenta. No había damping capaz de frenar de frenar aquella situación.

Imaginé que formábamos los dos un sólo sistema exotérmico, unidos por una ecuación de ligadura, imaginé que disipábamos energía mediante un insistente rozamiento, que cientos de julios emanaban de nuestros cuerpos. Imaginé que los dos viajábamos en un móvil con movimiento rectilíneo uniforme y nos contábamos anécdotas sobre Cauchy, y desperté.

- ¿Sabes? -fueron mis primeras palabras-. Yo sé por qué llamaron así al número pi...
Recuerdo la sonrisa eterna con la que clavó sus ojos en mí, y supe que nada volvería a ser igual.
Tonterías escritas una noche, como otra cualquiera...

Y no puedo evitar notar que me pesan los párpados
mientras intento, una vez más, no capitular...

Y es que puedo sentir ahora
el plomo con el que abotargaste el corazón, amor,
en cada párpado,
en cada historia,
en cada invierno.

Aquí sigo gritándole obscenidades al estío,
sumergiéndome en el murmullo
de la sabiduría de los tiempos...
Me proclamo víctima y verdugo,
cómplice del agudo gemir del viento.

Pero no importa

Yo no soy tú
porque jamás aspiré a rozar las estrellas,
porque la lluvia me sepulta cada noche
y el barro sigue siendo mi alimento.

Yo no soy tú
porque no necesito ser feliz
porque el dolor me ha hecho presa
sin preguntarme.

Porque yo sí sé que un espejo
no refleja almas
sino la luz que vomitamos.

Por eso,
cuando extiendas la mano
para apresar una corriente de agua,

cuando ilumines la noche
para hallar el corazón de las tinieblas,

cuando te creas uno
con las esencia del resto de las cosas
descubrirás
que jamás fuimos hermanos,
que jamás fuimos iguales.

Y entonces admitirás
que ya no soy la cara
que quieres esconder
sino la luz que vomita tu espejo.

Y estarás equivocado,
pero no importa.

Versos de garrafon


 He visto cerrando los ojos
puertas abiertas sin cerrojos,
hierbas muertas, rastrojos,
estanques de grises rayos de luna,
extiendo mis brazos, rompiendo mi cuna
de rejas de seda
ya no queda ninguna.
Si por ventura o casualidad
hubiera de verdad en el agua
una fragua de animales,
tan normales, tan distintos,
no esperaré que nadie me siga,
pues tomaré su camino,
yo, que soy hormiga
entre vigas de hormigón;
yo, que doy la vida
por unas migas de tu voz;
yo, cadáver suicida,
diablo temeroso de dios.

Nuevas máscaras

¿Tendré que exhumarte como a un cadáver macilento?
¿Taparme los ojos y cada una de las fosas nasales?
Para no verte
Para no vernos

¿Tendré que poner mi corazón a resguardo?
¿Tendré que evitar silencios,
Evitar tu nombre?
¿Tendré que recordarte como quería que fueras?
¿Tendré, por lo tanto,
Que reinventarte?

Como a un nuevo polichinela,
Coserte una nueva máscara.

¿Tendré que exhumarme
Como a podredumbre reenterrada?
¿Tendré que reconocerme
Como cobarde?
¿Tendré que reinventarme?

Porque nunca quisimos esto,

Nunca quisimos ser
Los que somos ahora.

martes, marzo 29, 2005

Windows on the World

"El mundo es muchísimo más hermoso cuando ya casi no estamos en él. Sé que lo recordaré incluso cuando ya no tenga memoria. Porque, incluso después de nuestra muerte, los demás recordarán por nosotros." Windows on the World. FRÉDÉRIC BEIGBEDER

Diario de un aeronautico I

Era un día cualquiera en el intervalo cerrado y acotado delimitado por el primer y el último día de clase del primer semestre. El despertador sonaba con periodo constante, pero un campo atractivo que parecía infinito me mantenía con una normal mayor que cero sobre las sábanas. 

Sin duda pesaban sobre mí los efectos del día (n-1). Cada vez me parecía menos congruente salir con mis semejantes en busca de la aplicación biyectiva que me hiciera corresponder un elemento en el espacio vectorial femenino. Pese a que invertía en ello considerables esfuerzos, el trabajo resultante siempre era nulo. Debía ser que pertenecía al núcleo de f sin saberlo... Pero aún no había sido capaz de demostrarlo.

Para todo x perteneciente al resto del mundo es tan fácil hallar su f(x) correspondiente...! Todos parecen contentarse con aproximarse a la tangente de dos theta, tender asintóticamente al seno. Sin embargo, mis desarrollos de conversación con ellas nunca superaban el primer grado, yo siempre era reducido a un infinitésimo tan rápido como uno partido de ene factorial.

Por fin, y con una gran impulsión, conseguí abandonar la cama en el instante t. Era el principio de una mañana de utilidad marginal infinitesimal, pero si no me levantaba ese infinitésimo tendría un orden todavía mayor, así que decidí prepararme un épsilon de café y afrontar la sucesión de problemas que la jornada deparaba. Mi renta disponible amenazaba con abandonar el cuerpo de los números reales, adentrándose en el terreno imaginario. Mi voluntad de ponerme a estudiar parecía no estar definida en este tramo de t, cualquier otro punto de energía potencial era prácticamente inalcanzable a menos que una fuerza externa me sacase de este indeseable equilibrio. Todo esto implicaba que las cosas no marchaban bien, demostré sin esfuerzo -por reducción al absurdo- que para todo intento de hacer algo de provecho existiría algún agente externo que lo impidiera. Un exceso de variables exógenas nublaron mi hipótesis inicial.

Miré por la ventana... Sin duda había un mundo caótico ahí afuera, carente de toda linealidad. "Si me resulta tan complicado a mí, cuánto más no le resultará a toda persona distinta de mí, que ignore las matemáticas y la física que rigen la naturaleza". Existirá un n sub cero a partir del cual todo día será mejor.

Nada que temer (Canción)

Ahora que las palabras no importan
Que caen las torres más altas
Que las mañanas se esconden
Que no hay más dios que la nada

Que cada día es el último
Que cada noche, la nana
De un niño al que la oscuridad lo rodea
Como el calor rodea a la llama.

Ahora dame la mano
y deja de llorar
por cada espejo roto
por cada realidad.

Dame la mano
Y ayúdame a creer,
Que mañana será otro día…
que no hay nada que temer.


Ahora que ya nada es cierto
Que hemos ganado el pulso a las ganas
De cambiar la realidad
De luchar por el mañana.

Que la noche es el negativo
De un fragmento de la verdad
Ya no quedan luces con las que desvelarnos…
Faros ni barcos a los que guiar

Ahora dame la mano
y deja de llorar
por cada espejo roto
por cada realidad.

Dame la mano
Y ayúdame a creer,
Que mañana será otro día…
que no hay nada que temer.


Precisamente ahora
Cuando hay tanto que perder
Cuando la noche es silencio…
Mientras el miedo es poder

Precisamente ahora
Sabemos que luchar
Será el lucero, el barco, el faro
Y el viento en el que volar.

Ahora dame la mano
y deja de llorar
por cada espejo roto
por cada realidad.

Dame la mano
Y ayúdame a creer,
Que mañana será otro día…
que no hay nada que temer.

Por última vez, olvida y anda…
No te refugies en el ayer.
Cuando el resto de tu vida no existe
No hay por qué llorar
No hay por qué temer.

Invierno en el mar

Este poema se concibió hace mucho, mucho tiempo... caminando por las calles de México, meditando sobre el destino que podría depararte (o no) un nombre...

(Por cierto... en teoría mi nombre, Andrea, significa "Hombre valiente" xD... motivo por el cual, nunca se sabe!)


¡Que tristeza ser Dolores
sin tener quien te consuele!
¡Que desgracia ser Consuelo
y no dejarte consolar!
¡Que agonía no ser más que rastrojos
Olvido en tus ojos.
Invierno en el mar!

¡Que tortura ser Nieves
deseando amar el fuego!
¡Que castigo llamarse Rosa
Y tener, por fin, volar!

¡Que agonía ser libre y cadena
Una sombra en tus ojos.
Gota esquiva en el mar!

¡Que martirio ser Remedios
y no encontrar quien te socorra!
¡Que suplicio ser Socorro
y no saber amar!
¡Que agonía buscar un camino…
perdida en tus ojos
perdida en el mar!

¡Que dolor que te llamen Soledad
cuando hayas perdido tu rumbo!
¡Que nostalgia ser Rosario
después de cada despertar!

¡Que tormento ser el Lucero
pequeño y frágil del marinero
que decide, en otro cuerpo, naufragar!

¡Que agonía ser libre y esposa
cuando aún busquen tus ojos
el orgullo del mar!

Poema palindrómico

Este poema palindrómico, por incomprensible que parezca guarda un sentido que me niego a negarle... Puede parecer el orgullo del creador, que cree hallar hasta en las cenizas que no podrá utilizar en su obra, cualquier tipo de mensaje oculto, evitando afirmar su propio fracaso :)

Intenta ser metáfora de todo aquel que, a pesar de aparentemente tenerlo todo, de vivir en un estado de embriaguez continuo (que no tiene por qué ser etílico en ningún caso...) no deja de mostrar, en cada gesto, en cada acto, su propia infelicidad...

Nata sala, sus alas atan
Atan edades, seda de nata
Atas edades, seda desata
Da, de los solos, soledad
Da, de Ipanema, amena piedad

Tres soles

El día que nació, los tres soles se pusieron de acuerdo al salir.
Aquella mañana pasó rápida, inocente, mientras aprendía a distinguir los colores que se reflejaban en sus ojos brillantes.
 

Creía, como le habían enseñado, estar preparado para todo lo que se propusiese. Pero falló, descubrió en sus primeros años que más allá de su arenero las dunas eran mucho más altas, y el primer sol cayó.

La tarde le robó el brillo de la mirada. Un poco más viejo y mucho más cansado buscó en la calle lo que se le había perdido entre la hierba, vivió del olor a nuevo de las charlas en el parque, las noches sin dormir... Soñó tener una vida distinta, pero se limitaba a pisar las huellas que alguien dejó antes en el camino. Y mientras tanto, el segundo sol se iba apagando.

Con el alma cansada confió las pocas ilusiones que le quedaban al último de los soles. Pero comprendió que no serviría de nada, que la noche llegaría y con ella el olvido. Que una vida entera no era más que una gota en el mar, y todo habría sido en vano. Y a la sombra de esas ideas, el último rayo anaranjado murió en el horizonte. Quiso llorar, y no supo. Quiso gritar, y no pudo, en una oscuridad tan terrible.

Por fin la noche, en medio del viento helado, le trajo el mejor de los regalos. Porque se dio cuenta de que al nacer los soles ya estaban ahí, pero había necesitado toda una vida para ganarse el suave brillo de las estrellas.